Un año y un día tras la última vez que pulsé Publicar entrada, he decidido, pero sin mucha fe, reaparecer en forma de adiós. (O hasta luego, nadie lo sabe)
Entendería que alguno pensara que soy un poco alucinada y mentecata, pues es muy estúpido lo que digo, teniendo en cuenta que hace un año que no escribo nada, ni siquiera "por cumplir" con la imagen, lo cual ya es un abandono (por la falta del adiós está claro).
No existe un motivo concreto que, en su día, me hiciera abandonar el blog, así como se me ocurren mil para borrarlo. Digamos, que la chispa que le daba vida se hundió en la mierda poco a poco, y ya casi no queda ni el recuerdo de ella. Quedan los recuerdos de lo que la encendió, pero como el tiempo ha pasado y las cosas han cambiado, ahora se cuece algo nuevo, otra cosa, tal vez otra chispa muy distinta. Aunque lo más probable es que no se cueza nada en ningún lugar. Y antes de decir cualquier memez que dentro de varios días me genere el imparable impulso de borrar el blog entero, me voy de aquí. Sin imaginación y sin sorpresas.